DESCARGAR

Vivimos en la tercera región con mayor inequidad del mundo,1 en medio de la voracidad de los mercados que, a escala planetaria, se han “repartido” los bienes de la naturaleza. Asistimos a un evento antiguo con rostro nuevo: la globalización del modelo neoliberal sustentado en el despojo sistemático de los países empobrecidos.

La economía mundial descansa prioritariamente en la extracción y explotación de los recursos naturales de los países pobres, que son exportados y transformados en los países ricos. Los países con mayores recursos naturales, biodiversidad y saberes ancestrales son los que están mayormente condenados a la pobreza o a desarrollarse muy lentamente. Existen nuevas prácticas de extractivismo (neoextractivismo) que se remiten a las peores formas de extracción, como son la minería a cielo abierto y la extracción de hidrocarburos. La explotación también abarca: hidroeléctricas, petróleo, monocultivos, agua, bosques, ley para la protección de obtenciones vegetales (ley Monsanto) entre otros. Lo anterior evidencia formas de extracción más agresivas y sin precedentes en el país. Guatemala está sometida a todas las variantes mencionadas.

Recent Posts